Desde que era pequeño, me encantaba coleccionar etiquetas de las prendas que mi familia compraba. En aquel entonces, no comprendía del todo por qué lo hacía. Fue durante mi segundo año de secundaria, en la clase de literatura, cuando tuve mi primer encuentro con el diseño, explorando la diagramación del diario La Nación, descubrí la importancia de su organización y las distintas formas de leerlo.
Cuando llegó el momento de elegir mi orientación en tercer año, no tenia dudas que el camino era el diseño y la comunicación. A medida que avanzaba en mis estudios secundarios, tuve la oportunidad de formar parte del equipo para el armado y diseño del diario conmemorativo por los 30 años de nuestra institución. Esta experiencia me brindó una comprensión más profunda de la importancia y el impacto que el diseño puede lograr.
Ya en el nivel terciario, mi vincule al diseño industrial, cada paso de esta carrera, me brindo la oportunidad de explorar mi creatividad en este mundo. Me enfoque en el proceso de entender a las personas para diseñar objetos con propósito y que fuera valioso para ellos.
Hoy en día, sigo aprendiendo con entusiasmo en cada proyecto, curso o charla que participo.
Después de completar mis estudios académicos, he trabajado durante 10 años en puestos que me han permitido estar cerca de los clientes. Eso me dio la capacidad de escucha y empatía sin conocer el marco teórico.
En el 2017 comencé a escuchar el diseño UX y Service Design, sintiéndome muy identificado.
Desde ese entonces, he colaborado con equipos multidisciplinarios en áreas como, negocio, tecnología y operaciones aportando mi conocimientos y aprendiendo día a día de cada persona.
Cada año busco superar desafíos mas prometedores con el objetivo de ofrecer soluciones funcionales, emocionales y con impacto social significativo.
A lo largo de estos años he considerado una serie de principios que definen mi perfil como diseñador.